Cafés, 49ers y Acereros entre los más destacados del Draft 2017

Se llevó acabo el Draft de la NFL en el Museo de Arte de Filadelfia, durante los días 28 y 29 de Abril con vistas al próximo Super Bowl LII que celebrará en el U.S. Bank Stadium el 04 de Febrero del 2018 en Minnesota; 253 jugadores fueron seleccionados de diversas universidades de la NCAA a través de 7 rondas donde los jugadores más sonados se dieron en la primera ronda del día de transferencias, ellos son:

Myles Garrett (Texas A&M-Cafés, DE), Mitchell Trubisky (Carolina del Norte-Osos, QB), Solomon Thomas (Stanford-49ers, DE), Leonard Fournette (LSU-Jaguares, RB), Corey Davis (Western Michigan-Titanes, WR), Jamal Adams (LSU-Jets, S), Mike Williams (Clemson-Cargadores, WR), Christian McCaffrey (Stanford-Panteras), John Ross (Washington-Bengalíes, WR), Patrick Mahoms II (Texas Tech-Jefes, QB), entre otros.

McCaffrey, es un corredor de poder que sabe maniatar a la defensiva en cuartas oportunidades con sus – cambios de dirección, cortes a campo corto y periferia espectacular- . No es Le´Veon Bell, ni Elliott pero sabe como ponerse al hombro a su equipo en momentos bajo presión al haber jugado para Stanford con números insólitos, 3,864 yardas en la NCAA donde su mejor año fue el segundo también generó yardas en regresos de patada, 1070; por si fuera poco, ganó un reconocimiento al jugador más versátil de la NCAA (Paul Hornung Award), dos veces el mejor jugador del año en preparatoria, récords a nivel estatal, entre otros.

Algunos analistas lo compraran con el mítico corredor de los Gigantes de Nueva York, “Tiki” Barbe, de la década de los 90´s. Entre diversos galardones, Barber, fue 3 veces seleccionado al Pro Bowl, obtuvo un anillo de honor en la dinastía de los Gigantes y fue nombrado el jugador del año de la Conferencia de la Costa del Atlántico (ACC) en la primera división de la NCAA (FBS); su asignatura pendiente siempre fue ganar un anillo de SB, circunstancia que estuvo a punto de suceder en el SB XXXV del 2001 ante los Cuervos de Baltimore, pero se quedaron a cientos de yardas de lograrlo al verse superados por un amplio margen, 34-7.

Cada año los peores equipos que tienen el récord más pobre de ganados y perdidos en la NFL, tienen la opción de elegir al mejor prospecto del fútbol colegial, que cumple con ciertos requisitos que implanta el “Scout Combine”, un evento donde se realizan pruebas físicas de velocidad, cambios de dirección, salto vertical, etc; por consiguiente, los jueces toman el tiempo de la precisión y velocidad con la que atrapan el ovoide para determinar un ranking y de esa forma, los equipos de la NFL demuestran el interés en los jugadores novatos de la NCAA.

Además, existe un cierto nivel de competitividad muy cerrado, debido al sistema con el que equipos que terminan en una temporada que es para el olvido, se ven en la necesidad de reforzar áreas tanto a la defensiva como a la ofensiva y la preferencia de seleccionar jugadores de la NCAA es un escaparate para competir con los mejores equipos de renombre que terminaron con el récord positivos de ganados y perdidos, es por eso, que el caché en el fútbol americano profesional es único a nivel mundial por su inigualable estructura en todas su facetas.

La oportunidad para levantar el trofeo – Vince Lombardi – la tienen cualquier dinastía de la NFL, ya que es uno de los deportes en el que cualquier equipo puede ensalzarlo debido a que los peores equipos de una temporada pueden regresar desde las tinieblas con jugadores novatos que cubran escollos para llegar a la postemporada de la mejor manera.

En el Draft del 2017, hay equipos que aprovecharon la ronda de selecciones para re armar a sus respectivas dinastías, como por ejemplo: los Cafés de Cleveland, dándoles la bienvenida a Brock Osweiler (QB), Myles Garrett (QB), Peppers (S), Ogunjobi (DT); por lo que todos a excepto del QB, tratarán edificar la zona defensiva que tanto ha sufrido en los últimos años.

Los números son claros, durante el 2016 permitieron 30 puntos por partido, siendo uno de los peores equipos a la defensiva en la Conferencia Americana y por si fuera poco, Manziel, Robert Griffin III y algunos otros jugadores a la ofensiva prometían una temporada gloriosa con jugadores de renombre, pero el desenlace fue otro con números negativos que los catalogan como una dinastía irregular.

Otro equipo de la Conferencia Americana, los Acereros de Pittsburgh, son una de las cartas con alto valor de aceptación en este draft, al elegir a jugadores importantes para entrar a la – cortina de acero – la cuál, fue una de las mejores en la década de los 70´s al ganar 4 SB, junto con la defensiva temible de los Cuervos de Baltimore.

 

 

Pittsburgh, no lo quedo mas remedio que reestructurar una cortina que ha parecido de algodón en los últimos dos años, por lo flácida que ha sido en la zona defensiva; ahora, hay jugadores que llegarán para cambiar el estilo en el bloqueo: T.J. Watt (LB), proveniente de la Universidad de Wisconsin, tiene la difícil tarea de emular lo que fue James Harrison para los Acereros, siendo uno de los mayores artífices a la defensiva en el último lustro.

Tal y como se esperaba, también llegan dos esquineros: Cameron Sutton y Brian Allen (CB), de Tennessee y Utah, respectivamente, llegan para competir con receptores rivales; en cambio, a la ofensiva hay nuevos integrantes, Jujú Smith-Schuster de la USC (WR) le hará compañía al ya experimentado receptor abierto, Antonio Brown.

Joshua Dobbs (Tennessee, QB) fue otra ficha que los Acereros de Mike Tomlin necesitaban cubrir pese a la edad cronológica que tiene el – Big Ben – Roethlisberger. Sobre todo, que en cualquier momento una lesión impensable es mejor tener a un mariscal de campo reserva con suficientes adeptos para poder empezar una carrera a nivel profesional.

Los Potros de Indianapolis, por su parte, se fueron en blanco en la reestructuración de la línea ofensiva, mientras que solamente contrataron los servicios de Zack Banner (LB) de USC, un esquinero y un linero defensivo en la parte baja del equipo; cabe mencionar, que su principal debilidad en la temporada anterior fue la fácil penetración de los ofensivos con 41 capturas permitidas a Andrew Luck.

49ers. de San Francisco, hizo lo propio para tomar provecho del draft a la defensiva, apartado que prendió las alarmas tras haber recibido una cantidad de puntos exponencial en yardas totales y yardas terrestres, siendo la última defensiva del ranking en al NFL en cuanto a puntos permitidos; de ahora en adelante, los nombres que tendrán la responsabilidad para enderezar el rumbo del barco son: Solomon Thomas (DT), Foster (LB) y Whiterspoon (CB).

Los Santos de Nueva Orleans, llevan el pecado en la penitencia con selecciones tardías que ocasionaron una mala selección en el Draft, al no elegir en los momentos clave a jugadores que debieron haber contratado en las primeras selecciones, por lo que los hombres clave serán: Ryan Ramcyk (LB) de Wisconsin, Marshon Lattimore (CB), Anzalone (LB), Try Hendrickson (DE) y Muhammad (DE) a la defensiva y a la ofensiva, Malvin Kamara (RB).

El equipo de la estrella solitaria, los Vaqueros de Dallas, decidieron reforzar más la parte defensiva de su equipo, aunque también algunos jugadores a la ofensiva. Uno de ellos, es Ryan Switzer, un jugador resultado en la cuarta selección y proveniente de la Universidad de Carolina del Norte con una versatilidad sobrenatural, siendo tanto receptor como devolvedor de patadas.

Switzer, promedió 11.9 yardas por recepción, 54 pases completos, 693 yardas totales y 4 TD´s en sus últimas tres temporadas. “Soy el mejor regresador de patadas del draft”, ironizó Spitzer al ser cuestionado de sus habilidades para un diario de Dallas, Texas.

Entre otros jugadores, Taco Charlton (TE), proveniente de la Universidad de Michigan, Awuzie y Lewis, ambos esquineros de Colorado y Michigan, respectivamente, fueron otros jugadores que Dallas reclutó para tener más alternativas a la defensiva.

Los Osos de Chicago, se decidieron por Mitchell Trubisky (QB) con una valoración por arriba del promedio al ser la segunda mejor selección del draft, tras haber cursado su carrera colegial en Carolina del Norte pese a una serie de abucheos recibidos en los días de transferencias, sobre todo por haber jugador 13 juegos en el fútbol colegial, número pobre que algunos detractores reclaman al no estar preparado para el fútbol profesional, – es un jugador no listo para ser titular en el 2017-.

“Voy a hacer lo que sé y a lo que haga y sólo seguir aprendiendo de los entrenadores en jefe, como también del resto de los jugadores de la liga, pero si, mucha gente tiene muchas cosas que decir, pero no necesariamente para ayudar”, sentenció Trubisky al finalizar su presentación con los Osos./Esférico. Por: Aarón Aillaud Olavarrieta.

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