Cavs ante Warriors por el segundo capítulo de las finales

Hoy a las 19:00, tiempo central de México, se esperaba un duelo ensordecedor donde los Warriors buscan una ventaja de 2-0 en la serie o unos Cavs que quieren igualar los cartones.

El golpe involuntario que le dio J.R. Smith a Klay Thompson en el Game 1 de las Finales NBA entre los Warriors y los Cavaliers se ha saldado con un esguince en tobillo izquierdo para el alero de los Warriors.

Ya en el mismo instante del accidente, Thompson abandonó la pista rumbo a los vestuarios para evaluar el alcance del golpe. Después regresó y completó el encuentro, que terminó con 45 minutos disputados y 24 puntos anotados, con un notable 5/10 en tiros de tres.

Sin embargo, el percance de la primera mitad fue más que eso; según informa Yahoo Sports, Thompson tiene un esguince en su tobillo izquierdo, con importantes hematomas. No obstante, está siendo tratado y se espera que juegue esta noche en el Game 2.

El propio Thompson había apuntado este sábado a los medios que si esta lesión se hubiera producido en el partido número “32 de la Temporada Regular”, no habría seguido jugando. Pero claro, eran unas Finales, y bastante tienen ya los Warriors con haber sufrido la baja de Andre Iguoadala, como para añadir más problemas a la rotación.

En el primer encuentro donde los Warriors dejaron en la orilla 124-114 en prórroga, los datos fueron estos; Cavs, capturaron 64 rebotes por los 42 de su rival; y lo más importante, 19 de ellos fueron ofensivos (4 pescaron los Warriors). Es decir, los de Ohio se hicieron con el 35,7% de los rebotes fruto de sus tiros errados. Por cada tres lanzamientos que escupía el hierro, ellos obtenían más de una segunda oportunidad (21 tiros extra totales) para volver a intentarlo.

“Nuestra debilidad más flagrante fue la ausencia total de agresividad en los tableros”, reconocía Kerr a los medios en la tarde de ayer.

Fue el precio, el coste de oportunidad inherente al small ball. Y Kerr, parece, en cierto modo lo vio venir, incorporando por instantes a la rotación a big men hasta entonces casi inéditos en playoffs, como JaVale McGee, Jordan Bell o David West.

Pero estas correcciones no fueron suficiente, y Kevin Love (13 rebotes) y Larry Nance (11 rebotes, 4 ofensivos), hicieron suya la pintura./NBAMANIACS

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