EL REAL MADRID APLASTA AL CELTA DE VIGO

 

El Bernabéu despidió la temporada con un atracón de goles. Y seguro que algún madridista se marchó cabreado, pensando en lo que pudo ser y no fue. Que este mismo equipo que goleó al Celta (6-0) se ha dejado la Liga en esta misma casa y eso no se olvida. Cuatro empates y cuatro derrotas en el campeonato en su feudo. A lo mejor no habría dado para recortar tantos puntos a un Barcelona invicto, quién sabe, pero con partidos como el de anoche seguro que daba para disputar el campeonato hasta el final, que es lo que debe hacer este equipo, al margen de la Champions. El Liverpool, por su parte, habrá tomado buena nota, y seguro que no estará tranquilo al ver como se las gasta la tropa madridista a la espera de la batalla de Kiev.

Con este Bale enchufado, quién sabe también qué habría sido de esta Liga. Viendo al galés el madridista debe preguntarse seriamente si de verdad al expreso de Galés hay que llevarle a la estación con su maleta. También uno puede tirarse de los pelos, buscando preguntas sin respuesta. La más importante, porque este tren con el 11 a la espalda se para en tantas estaciones, casi siempre por culpa de las lesiones. A este tipo se le caen los goles y con espacios es intratable. esa es una realidad. Bale presentó su candidatura para jugar en Kiev. Y si no hay espacios, pues habrá que crearlos.

Gareth encarriló pronto el duelo aprovechando un pase de Modric en profundidad. Definió perfecto, raso y pegado al palo en su carrera. Al filo de la media hora, Isco le mandó un balón desde campo propio para que el galés se las apañara. Y bien que lo hizo. Llegó a coger esa pelota en la línea de fondo, le hizo un túnel a Jonny y después la pegó con el alma con su izquierda. Si este tanto lo marca Neymar, está ya dando la vuelta al mundo.

Antes del descanso, Isco dibujó una parábola perfecta para sentenciar el partido. La vuelta del malagueño fue otra gran noticia pensando en Kiev. Es otra bendito problema para Zidane, que tendré que decidir si jugar con cuatro en el medio, los mismos de ayer y los de Cardiff, o meter a Bale y sacrificar a un medio.

Pero el partido sirvió además para cuestionar otras realidades que para muchos son o eran irrefutables, como que Bale jugaba su último partido en el Bernabéu o como que Achraf no puede jugar ni en el Madrid ni en el Bernabéu. El duelo también redimió al marroquí, un chaval que parecía atormentado, fusilado por la crítica esta temporada. Achraf fue un martillo pilón por su banda derecha y hasta encontró el premio del gol en la segunda parte. Llegó hasta la línea de fondo y su tiro entró llorando, pero entró.

Del Celta es de agradecer su propuesta. Jugaba bien desde su campo hasta el área del Madrid, pero llegados a ese punto se quedaba sin ideas. Pudo beneficiarse con el partido aún abierto de un penalti de Casemiro a Brais que el colegiado no vio, pero eso es muy poco para hacer algo grande en el Bernabéu. El Celta, como el Madrid, también puede buscar respuestas sobre su Liga, también decepcionante. Este sábado fue el equipo plano de otros tantos partidos. Quizá se llevó un excesivo castigo, pero se echó en falta una vez más a Iago Aspas. La buena noticia es que volvió al equipo, pero el Madrid jugó mucho más a gusto sin él porque ya se sabe cómo se las gasta el internacional en el Bernabéu.

En la segunda parte, Sergi Gómez hizo el quinto del Madrid en propia puerta y Kroos cerró la cuenta. El test pensando en la final le salió bien a Zidane, que parece que tiene a todos enchufados. La Liga, es otra historia. /Fuente: MARCA

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