Leyendas de una pasión por el deporte

El jugador o atleta necesita pasar por una serie de obstáculos a través de una carrera deportiva, iniciando como amateur para después ser un profesional con un aprendizaje rotundo; es una etapa de formación en búsqueda de llegar a ser un deportista regular o un fuera de serie – por doquier -.

Por si fuera poco, hay atletas que una vez que llegan a la élite profesional y mantienen su nivel de competencia, cosechan logros a un nivel multidisciplinar a – diestra y siniestra -, sin importar a quien se enfrentan.

La pasión, es un atributo que juega un papel a favor de los atletas para ser más determinantes y poder derribar fronteras, luchando contra las adversidades y siempre, contra uno mismo; pero, cuando termina el tiempo para el deporte al cuál dedicaron toda su vida, se abre otra puerta en la que algunos atletas intentan destacar en otra disciplina para no sentir un vacío y mantenerse activos físicamente.

A todo ello, es digno de alabanza a todos aquellos jugadores que han sido profesionales en más de una disciplina, es por eso, que podemos nombrar algunos como: Wilt Chamberlain (NBA-Voleibol); Olajuwon (Fútbol-NBA); Dave DevBusschere (NBA-MLB); Deion Sanders (NFL-MLB); Michael Jordan (NBA-MLB); Usain Bolt (Atletismo-Fútbol); Jim Thorpe (NFL-MLB-NBA); Bo Jackson (MLB-NFL); Gene Conley (baloncestista-béisbol).

Michael Jordan, es para muchos el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempo, por su calidad en su estilo de juego, siendo un jugador escolta que sabía como hacer daño desde cualquier zona de la cancha: zona pintada, desde la media luna, en el ramo de asistencias y sobre todo, por tener esa frialdad necesaria y atrevimiento en sus actuaciones con tiros que a la postre significaban victorias para su equipo, series de campeonato y anillos.

Además, su mayor logro fue el siguiente:

“He fallado más de 9,000 tiros en mi carrera, he perdido 300 partidos y 26 veces he sido el jugador en el que el último tiro es vital para ganar o perder partidos”.“He fallado una y otra vez en mi vida y este es mi triunfo”,Michael Jordan.

El número 23 fue un jugador desequilibrante que se quedó a 2cm. de llegar a medir los 2 metros de estatura, es originario de Nueya York, de la ciudad conocida como la gran manzana; por cierto, enamoró a propios y a extraños con sus dotes de liderazgo y excelencia que le brotaba cuando estaba jugando para los Bulls; es un A´s bajo la manga con innumerables cualidades, ya sea a la ofensiva o defensiva.

De esta manera, llegó a ganar 6 anillos de la NBA con promedios superlativos de 30PPP y obtuvo 10 títulos como máximo anotador; 1 premio al mejor defensor en 1 temporada; 2 oros olímpicos con el – dream team – de USA en las Olimpiadas.

Air Jordan, es por mucho uno de los jugadores que quizás no veremos en mucho tiempo, aunque hay ciertas comparaciones con LeBron James que lo colocan en – tela de juicio – pero aún, el “Rey” suma 3 títulos, uno menos que el “Principe” Curry, el cuál sin ser un jugador polémico, es más probable que pueda llegar a ganar más títulos que James, por estar en un equipo como los Warriors que tienen un engranaje a la perfección en todas sus áreas.

Es insólito que desde sus inicios en el baloncesto, supo ser un ídolo y un tirador certero con números excelsos en su primer año como novato; mientras que él y sus primeros dos años no pasaban de la primera ronda de playoffs; ni siquiera, en la tercera temporada al verse superados por un equipo de época, los Pistones de Detroit de Isaiah Thomas.

Entre otros jugadores de esa época, Larry Bird, dejó entrever a Jordan con éstas palabras, tras haber presenciado una actuación inmejorable con 63 puntos en un partido de playoffs:

“He visto a Dios disfrazado de Jordan en el baloncesto”.

Tal afirmación, hace ver que Jordan era un icono en su carrera como basquetbolista en cada rincón del planeta. Ya en las temporadas venideras de 1990-1991, el neoyorquino y sus secuaces aprendieron la lección en el pasado, para vencer por vez primera a los Pistons de Detroit y así, encarrilar una serie de títulos para los Bulls de Chicago.

En 1992-1993, Jordan y su equipo acumulaban el “Three-Peat” (3 anillos de campeonato); pero eso no era todo, Michael se retiraba del deporte ráfaga por un tiempo indefinido con el infortunio del fallecimiento de su padre.

Su decisión fue contundente al inclinarse por otro deporte y lo hizo para sentirse mejor debido a que su padre siempre quizo que fuera jugador profesional de la MLB; por tanto, recaló en las Medias Blancas de Chicago en 1994 – con pena ni gloria – durante un corto período de tiempo, ya que no tuvo la resonancia exitosa que se esperaba de él en los Birmingham Baron de las ligas menores.

 

Es por eso, que decidió retornar al deporte que lo catapultó desde un principio y al más amado por él, el baloncesto profesional y seguir causando furor a su seguidores en su andar por conseguir más anillos de campeonato para ser un jugador de renombre que como premio algunos entran al salón de la fama, y él fue uno de ellos.

Usain Bolt, fue un plusmarquista jamaiquino, velocista inigualable con 8 oros olímpicos en su haber y 11 títulos mundiales de atletismo; se le conoce con el apodo de “Lightning Bolt”, el hombre más rápido del mundo de la actualidad, por encima de Justin Gatlin, Gay, Powell, entre otros.

La comunión es un ritual común en cada actuación en la que estuvo Bolt, haciendo encender a cada zona de las butacas de los aficionados en una pista de tartán, maravillando al mundo con su perspicacia.

El relámpago de jamaica, inicio su carrera en el 2004 con de manera estrepitosa, acarreando lesiones que le impedían brillar al pico más alto de su rendimiento y así retrocedían su progresión; pero, tuvo que ir a cuentagotas para su desarrollo integral y llegar a ser más adelante uno de los atletas más reconocido a nivel mundial de pistas de velocidad en los 100 metros planos.

Su estatura es de 1.97 metros, rozando los 2 metros y una musculatura que lo hacen ver como un rival que a cualquier competidor no le gustaría enfrentarse en ninguna competencia; en Pekín 2008, se colgó 2 medallas de Oro y emuló a Carl Lewis (1984).

La tenacidad, fue una de sus principales virtudes para romper récords personales, olímpicos y mundiales, año tras año, por lo que de esta manera se superada a sí mismo, como lo fue la mejora de sus marcas en el Campeonato Mundial de Berlín a sus registros previos en Pekín; era una máquina de superación personal.

Ya en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, caía otro récord mundial en la especialidad de 4×100 al dejar en el tablero la siguiente numeración: 36.84s y así, alzaba 3 medallas más de oro; en Río 2016, se repetía la misma historia que en Londres, al igualar las marcas en 100, 200 y 400m.

“Todo es posible, no pienso en los límites”, sentenció Usain Bolt.

Como dato curioso, Bolt, inició como una de sus primeras actividades físicas y/o destrezas, el Cricket y el Fútbol, junto con su hermano en Trelawny, Jamaica; por lo que tras su retirada en el 2017, hubo un pensamiento que lo llevó a elegir una vez más al fútbol con sentimientos encontrados.

Así pues, inició un desafío más en el fútbol profesional con el Borussia Dortmund de la primera división alemana, más tarde en el Stromsgodset de Noruega y por último superó la – prueba de fuego – al haber cumplido las expectativas de la dirección técnica de los Marineros de Australia en las semanas en las que estuvo a prueba.

Bolt, está jugando en la posición de delantero y lo consideran como un jugador con cualidades físicas sublimes para poder desenvolverse en el fútbol profesional.

“Si es competitivo, elevará el nivel de nuestra Liga-A”, declaró Tony Rallis, su agente al reconocer de que está hecho el atleta – superdotado -.

Además agregó lo siguiente:

“Despertará los sueños de la gente joven y le dará a la Liga-A, un perfil que no se puede comprar con dinero”.

Jim Thorpe (1887-1952), no es un familiar cercano al nadador profesional australiano, Ian Thrope, sino que Jim fue una figura del deporte para Estados Unidos, por haber ganado oro en diferentes disciplinas, entre ellas, el pentatlón y decatlón en atletismo y también, en fútbol americano, béisbol y baloncesto a nivel profesional.

El deporte lo trajo desde sus entrañas por ser un jugador versátil y al ser un ganador nato; Wa-Tho-Huk, fue el apodo con el que le llamaban ciertos amigos mediante un dialecto de las antiguas tribus americanas con el significado de “un camino iluminado por una gran luz”.

En 1950, fue nombrado el atleta más ganador y emblemático del Siglo XX en USA por una agencia de deportes de renombre; Thorpe, jugó para equipos profesionales de la talla de: Indios de Cleveland (1921), New York Giants (1925), Tampa Cardinals (1926), Chicago Cardinals (1928), Reds (1917) y Bravos (1919).

Dwight Eisenhower, ex presidente de los Estados Unidos, lo recordó en un discurso durante 1961 con las siguientes líneas:

“Aquí y allá hay personas que son dotadas de manera suprema, mi memoria regresa a Jim Thorpe, nunca practico en su vida y podía hacer lo que fuera mejor que cualquier otro Jugador de fútbol americano que jamás haya visto”.

En 1912, ganó 3 oros en los Juegos Olímpicos de Estocolmo en las disciplinas de Decatlón y Pentatlón; en salto de longitud, altura, garrocha, lanzamiento de jabalina y de disco; en ese entonces, las medallas se entregaban al finalizar la ceremonia de clausura por el Rey “Gustavo V de Suecia” y “Nicolás II de Rusia”.

 

Recordando su paso por el deporte de la pelota caliente, el béisbol, jugó como jardinero en los Gigantes, Rojos y Bravos e implantó las siguientes estadísticas: 91 CA, 82 CI y .252 de promedio de bateo.

En su paso por el fútbol americano, jugó para los Canton Bulldogs y fue campeón en 1916,1917 y 1919; cabe mencionar, que en 1920 los Bulldogs fueron uno de los equipos en fundar la APFPA, una asociación precedente a la NFL.

“Ellos vienen detrás de mi, pero es a través de ellos que yo sigo adelante”, puntualizó Jim Thorpe.

A sus 41 años de edad, se retiró de la NFL, tras haber jugado 52 partidos en 6 equipos desde 1920-1928; su ultimo equipo fueron los Cardenales de Chicago, en otrora tiempo,  a lo que hoy se le conoce como los Cardenales de St. Louis.

Thorpe, por su parte, seguía por el camino del deporte, jugando baloncesto durante 2 años en 1927-1928 en Nueva York, Ohio y Pennsilvania.

Associated Press, lo consideró como el tercer mejor atleta del Siglo XX, detrás de Babe Ruth y Michael Jordan e ESPN como el séptimo mejor atleta en la historia del deporte en los Estados Unidos.

Bo Jackson, fue un atleta que jugó béisbol, y fútbol americano profesional y además, fue nombrado All-Star en ambos deportes, siendo el único en lograrlo hasta la fecha; más adelante, en 1985, fue galardonado con el trofeo “Heisman” en la NCAA y también, tiene un lugar en el salón de la fama (1996), siendo un competidor prodigioso.

Raiders de los Ángeles, fue su equipo en el emparrillado como corredor de poder durante 4 años y más adelante, se fue a los Reales de Kansas City de la MLB en 1987 con 22 HR´s, 53 CI y 10 bases robadas jugando como jardinero izquierdo.

A todo ello, fue votado para ocupar la plaza como uno de los jugadores para iniciar en el juego de las estrellas de 1989 y ser el MVP, tanto en la defensa como a la ofensiva.

Sus habilidades lo ayudaron a ser una pieza en el engranaje de sus respectivos equipos; su velocidad, en brazo y pies era digno de admirar, como una de sus fortalezas en su rendimiento como jugador profesional.

El béisbol de la gran carpa, lo seguía esperando hasta que llegó a tierra prometida en 1991, cuando Jackson se encaminó a las Medias Blancas de Chicago y llegó a la serie de campeonato ante Toronto.

“Establece metas muy altas y no pares hasta que llegues a cumplirlas”, Bo Jackson.

También, fue jugador de los Ángeles de California, pero ésta vez participando de manera más esporádica en 1994, hasta que decidió irse por la vía del retiro a los 32 años con una productividad portentosa.

Su preocupación fuera de los campos de juego, fue que añoraba estar con su seno familiar y prefirió dejar a un lado el deporte, rechazando un contrato de 10 millones de dólares.

Las 9 campañas en las grandes ligas, fueron prolíficas produciendo 341 carreras, 598 Hits, 141 HR. 415 RBI´s y un promedio de bateo de .309.

En 1989, con los Raiders de Los Angeles, tuvo su mejor temporada siendo la más convincente con los siguiente números: 950 YT, 5.5 YPT y 4 TD´s; lo que está claro, es que era un jugador fuera de serie en la época de los 80´s y 90´s.

Gene Conley, otro de los deportistas más destacados de este reportaje, se decidió por el baloncesto y béisbol con un abanico de virtudes por parte del atleta estadounidense.

Sus habilidades físicas fueron desarrolladas, de tal forma que tuvo que pasar por un proceso desde la formación en temprana edad hasta la Universidad y de ahí, convertirse en jugador profesional. Fue campeón 3 veces con los Celtics de Boston y 1 vez, con los Bravos de Milwaukee en la década de los 50´s.

Su posición como jugador de baloncesto fue de centro, tratando de tomar todos los rebotes que se pudieran y fue lanzador en el béisbol profesional con un récord de 91-96 como pitcher abridor, 3.82 ERA y 888 ponches recetados, desde el montículo.

En 11 temporadas de béisbol, compartió los colores con diversos equipos, como: los Bravos, Phillies, Red Sox, promediando un balance de 91 partidos ganados sobre 96 partidos perdidos.

Durante el año de 1952, los Celtics de Boston eligieron a Conley para reforzar la defensiva que anteriormente causaba muchos estragos y participó en 39 juegos como novato.

Más adelante, jugó para los Tigres de Washington, Knicks de NY y Capitales de Hartford; así mismo, fue en los Celtics de donde se consagró como campeón en 1959-1961.

“Cuando miro atrás, no lo sé como lo hice, realmente no lo sé”, manifestó Conley tras haber cumplido su deber en el deporte a nivel profesional./Esférico. Por: Aarón Aillaud

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