Rutas vertiginosas de receptores históricos

 

Cada fin de semana que se juega un partido de fútbol americano, es una nueva oportunidad para que los jugadores novatos, jugadores con experiencia puedan demostrar de lo que son capaces de hacer dentro de los emparrillados en búsqueda de alcanzar marcas insólitas que a la postre llegan al – monte Everest – de la cima en el fútbol americano profesional.

Cabe mencionar, hay una lista de jugadores que nombraremos como los mejores receptores en la historia del fútbol americano. Empezamos con: Marvin Harrison, es el quinto de la lista de número de anotaciones anotadas con 128 TD.

Harrison, es un jugador ya retirado desde hace más de una década (1996-2008), el jugó para la dinastía de los Potros de Indianapolis junto a un líder que implantó marcas mientras participaba como titular, Payton Manning.

La posición de Harrison fue la de receptor abierto y formo una mancuerna sobrenatural con Manning siendo una de las más productivas en la historia de la NFL con 112 anotaciones entre ambos, por lo que la historia de ellos fue una de las más interesantes en contar debido a que siempre jugaban para hacer pedazos a las defensivas por aire; Además de ello, Marvin se adjudicó un anillo de Super Bowl en el 2008 ante los Osos de Chicago con un partido donde fue pieza fundamental con 5 recepciones y 59 yardas totales aunque sin ninguna anotación, mientras que contribuyó para ser el engranaje que hizo funcionar en aquél entonces a los Potros en la consecución del título.

Por si fuera poco, no solamente estaba Harrison junto a Manning, también detrás de ellos se encontraba un entrenador exitoso como Dungy; 85-27 fue el récord que implantaron en Indiana con un deslumbrante porcentaje de victorias de .759.

“Hablando de Indianapolis, los fanáticos son los que hacen posible que el juego se pueda realizar, lo digo con lo más profundo de mi corazón”.“Pienso, que he tenido a los mejores fanáticos porque nunca me recriminaban cuando dejaba caer un ovoide, sino que me alentaban a ser mejor receptor sin recibir abucheos, o comentarios negativos”, declaró a los micrófonos Harrison una vez que lo nombraron al Salón de la Fama.

Chris Carter, es otro receptor que terminó con un legado sobrenatural, estrechamente por arriba de Harrison con TD´s más en su haber; por lo que, ocupa la cuarta posición de los mejores receptores en la historia de la NFL; Carter, fue un jugador que jugó para las Águilas de Filadelfia en la época de los 80´s, más adelante, estuvo en las filas de los Vikingos de Minnesota (1990-2001) y finalmente, en los Delfines de Miami mientras transcurría el 2002.

Su mejor temporada fue en los Vikingos durante 1995, cuando atrapó 122 pases, 1,371 yardas y fue el mandamás de TD´s con 17 anotaciones en toda la NFL en ese año, aunque después de terminar con un récord de 8-8, no se llegó a la postemporada.

Carter, fue uno de los jugadores más emblemáticos de la década de los 90´s, junto con el equipo de la estrella solitaria, Los Vaqueros de Dallas; como también, los Vikingos de Minnesota con la mejor línea defensiva de su historia, llamada “Purple People Eaters” (comedores púrpura de personas).

Miembro al salón de la Fama en el 2013, como también lo fue en su tiempo Harrison, pero en otros tiempos. Su trayectoria fue fructífera como jugador profesional, ya que atrapó 39 pases en 1988 y logrando 761 yardas; un año después, ya era el jugador más importante de su equipo y el que más se acercaba a la zona roja para realizar anotaciones.

No obstante, estuvo envuelto en una serie de polémicas debido a que consumía alcohol, drogas, entre ellas, éxtasis, cocaína y mariguana. Por lo que necesitó de ayuda de especialistas para prevenir el consumo de tales sustancias dañinas al cuerpo humano y darle un giro de 180 grados a su vida.

 

“Hombre, los Vikingos invirtieron mucho tiempo en mi, ellos me obtuvieron para que me diera cuenta de mi cambio que necesitaba hacer en mi vida con las drogas.”sintetizó Carter una vez que fue adquirido para los Vikingos.

También agregó lo siguiente: “Cuando llegué allí necesitaba mucha ayuda para salir del abismo en el que estaba metido; fue mucho trabajo duro y además, tenía personas que me ayudaban alrededor de mí. Por eso es que le debo mucho a los Vikingos.”

En 1997 fue nombrado por quinta vez consecutiva al Pro Bowl, liderando la NFL con 13 TD, 89 recepciones y 1069 yardas. Carter, seguía acumulando números insólitos, temporada tras temporada, hasta que en los últimos años de los 90´s, llegó a alcanzar 835 recepciones, que lo colocó detrás de Jerry Rice, un mítico jugador de los 49ers. y recordado por muchos aficionados al deporte. (En la imagen de la derecha aparece Rice, Carter, Brown).

Rice, implantó una marca de 860 recepciones, además de que fue seleccionado para ocupar el sitio de honor como uno de los mejores jugadores de su equipo en la década de la NFL y sobre todo de estar en la lista de los mejores de la historia.

Terrel Owens, mejor conocido como “TO”, es otro jugador que causó un fanatismo desbordado por parte de sus seguidores o aficionados y causaba polémica hacia los medios con declaraciones fuera de lugar, conflicto de egos entre los mismos compañeros durante su pasaje en las Águilas y los Vaqueros. Pero sin embargo, siempre se mantuvo a la altura en sus actuaciones y es el tercero de la lista como mejor receptor de la NFL con 153 TD.

Empezó a brillar en el equipo de los 49ers. junto a Jerry Rice, pero antes fue una pieza vital junto con el QB  Steve Young, mientras Rice estaba lesionado durante un período; en 1997 ganaron 13 partidos para el equipo de San Francisco y la era de Young llegaba a su fin debido a una conmoción sufrida durante un enfrentamiento, por lo que Jeff García sería el principal responsable de hacer lucir a T.O. en sus primeros años como profesional.

Ya en el 2000, fue un – parteaguas – para Owens, siendo una de sus mejores temporadas en cuanto a números se refiere con el récord de más recepciones en un partido con 20 ante Chicago y 283 yardas. Un par de años después, empezaban las disputas de Terrel en su carrera, en una de ellas, se enfrascó verbalmente varias veces con el QB García  y el entrenador en jefe, Steve Mariucci.

Cabe mencionar que no solamente aparecía en los emparrillados, sino también le editaron su propio libro con su autobiografía: ¡Atrapa esto!, “Vamos profundo con el arma mas ingeniosa de la NFL”; y no falta un comentario que hizo ante el QB García que era un homosexual para la revista Playboy.

Tras haber pasado una serie de fanfarronadas durante su etapa en los 49ers, su agente y T.O. decidieron dar un paso a un costado para cerrar un acuerdo por 49 millones de dólares por 7 años con el equipo de las Águilas. Un equipo al que le sentaría bien, promediando un TD por partido, hasta llegar al SB XXXIX ante los Pats, aunque con una lesión que lo margino de la actividad en la temporada regular pero que no le impedía en jugar su primera final; el resultado, fue adverso para las Águilas 24-21 con un partido donde Owens generó 122 yardas en 9 recepciones.

La segunda problemática llegó cuando Owens quería jugar baloncesto para los Sacramento Kings de la NBA y el presidente de las Águilas le negó el permiso, pero antes también lanzó fuertes declaraciones ante Mcnabb el QB que estuvo en la final contra los Pats, reprochando su pobre desempeño en aquella justa deportiva.

Fue entonces que Owens ya no encajaba en las Águilas y lo transfirieron al acérrimo rival, los Vaqueros de Dallas con partidos en los que se le veía disfrutar cada TD, donde una vez le arrebató el recipiente de palomitas a un aficionado para hacer tal extravagancia en su celebración; Witten, Austin, Romo, Barber, entre otros, disfrutaron de jugar con uno de los mejores receptores de la élite profesional.

 

 

“Si tu alineas las expectativas con la realidad, tu nunca estarás decepcionado”, es una de las tantas frases de motivación que Owens mencionó y compartió hacia los medios de comunicación en el tiempo en el que fue jugador.

La puerta del retiro se aproximaba, mientras que sus últimos equipos fueron los Bills y Cincinnati, en el 2009 y 2010, respectivamente; sin que pasara a mayor relevancia con equipos que estaban a la baja en rendimiento debido a que ya no era titular y cada vez confiaban menos en él por presentar controversias entre los mismos compañeros con los que compartía vestuario; transcurría el año 2012 y su retiro se daba por hecho en su carrera como jugador.

Owens, es el único jugador de esta lista que no pertenece a los miembros del salón de la fama, así lo publicó el comité en su momento: “Owens es una – persona non grata – al salón de los inmortales debido a su mal comportamiento dentro y fuera de los emparrillados”.

Randy Moss, el segundo jugador de la lista con 156 TD y es un jugador reciente a comparación de Carter, Owens, Rice, Harrison; por si fuera poco, inició su carrera con los Vikingos de Minnesota, un equipo que también tuvo en sus filas en otrora a Chris Carter en los 90´s.

Era 1998 y  a Moss le llegaba la oportunidad de jugar para los Vikingos mediante el Draft de la NFL, por encima de cualquier pronóstico empezó a cuajar en el engranaje del equipo de Minnesota encaminándolos a tener una de las mejores ofensivas de la Liga; 1313 yardas y 17 TD fueron sus números en su primer año con aquél equipo como novato, rompiendo cualquier marca y estableciendo nuevos números en su cuenta personal, además fue elegido el mejor jugador novato del año.

 

Su conexión con el QB Daunte Culpepper fue formidable, al producir una cantidad innumerable de anotaciones entre ambos; su carrera en los Vikingos lo llevó a participar en 5 Pro Bowls, sin  embargo, no pudo conocer la gloria al no poder ganar un super tazón.

Más adelante en los Raiders de Oakland, habría un retroceso en su carrera con lesiones de por medio y por lo tanto, una irregularidad para poder permanecer como titular en los Malosos, promediando pocos puntos y yardas por juego, englobando sus peores números en su trayectoria; es por eso, que decidió dejar al equipo para jugar con uno que tuviera posibilidades de llegar a un SB.

 

Ese equipo fue ni más ni menos que los Pats de Brady-Belichick; ya en el año 2007, los Patriotas adquirían a uno de los receptores más certeros de toda la NFL, Randy Moss, un jugador que deseaba llegar a lo más lejos posible de la postemporada, inició labrando su camino con una temporada redonda al implantar una marca de 23 TD en su primera temporada con los Patriotas, superando lo hecho por Rice (22TD) en sus tiempos.

“Si me estás preguntando donde está mi corazón y donde estoy más feliz, es estar jugando al lado de Tom Brady y ser dirigido por un entrenador como Bill Belichick”, afirmó Moss tras ser cuestionado cuál sería el equipo de su carrera profesional.

6 Pro Bowls, mejor jugador novato de 1998, 5 veces líder de TD en receptores abiertos, entre otros logros, fueron los galardones recibidos durante su carrera como profesional.

Jerry Rice, es el primero de la lista con 197 TD de por vida y además para muchos amantes del fútbol americano es el mejor receptor en la historia de la NFL por muchas razones, dedicaba mucho tiempo a estar bien preparado físicamente, se esforzaba en cada entrenamiento y por consiguiente, en cada partido de la temporada regular y postemporada.

 

Consiguió lo que muy pocos han conseguido, ganar 3 anillos de Super Bowl con los 49ers. de San Francisco, fue nombrado 13 veces al Pro Bowl, 2 veces fue elegido para ocupar el sitio en el equipo de la década de 1980 y 1990, fue MVP del Super Bowl XXIII, miembro del salón de la fama y es un icono histórico en la NFL por su regularidad y velocidad en sus llegadas a la zona de anotación.

 

Jugó para 3 equipos, primero de 1985-2000 estuvo con los gambusinos de San Francisco, Raiders del 2001-2004, Halcones Marinos de Seattle (2004).

“Hoy, haré lo que otros no harán, entonces el día de mañana podré cumplir lo que otros no podrán en esta vida”, es una frase con el sello de Rice, la cual le ayudó para llegar a la cima del éxito en su vida como profesional.

Sus inicios fueron en una escuela de la Secundaria en Crawford, y ya ahí se le empezaba a notar las manos prodigiosas que tenía para recibir pases cortos y largos, además de que a veces le tocaba jugar de corredor o mariscal de campo, pero siempre se le notaban más cualidades siendo receptor.

Ya desde ese entonces, empezaba a cosechar distinciones, fue nombrado All-State como defensivo y se encaminaba a más en sus años venideros; la Universidad de Mississippi Valley sería el lugar ideal para su desarrollo como jugador amateur.

En 1983, 102 recepciones y 1,450 yardas fueron sus registros en la NCAA tal equipo mencionado en el párrafo anterior; un año después, estableció un nuevo récord de recepciones en el futbol colegial y equipos de la NFL empezaban a observar de lo que era capaz Rice: Vaqueros, Empacadores, Cargadores, Potros y 49ers eran sus posibles equipos para pasar al futbol profesional, hasta que los 49ers lo adquirían en 1985.

Tuvo buenas actuaciones en su primer temporada con los 49ers, por mencionar una de ellas, fue ante los Carneros de Los Ángeles en un partido donde registró 241 yardas y 10 recepciones con un total de yardas en esa temporada con 927 y 49 recepciones, promediando 18.9 yardas por recepción.

Su versatilidad en el pasar de los años lo hacía ser un jugador único en la posición de receptor abierto, ya que causaba estragos a las defensivas una y otra vez, sobre todo en sus tres finales más importantes de su carrera:

1988-89 Super Bowl XXIII en Miami, ante los Bengalíes de Cincinnati por un marcador a favor de los 49ers. 20-16.

1989-1990 Super Bowl XXIV en Nueva Orleans, ante los Broncos de Denver y maniatando a su rival, los 49ers. se quedaban con la gloria, 55-10.

1994-1995 Super Bowl XXIX en Miami, ante los Cargadores de San Diego fue el tazón de Rice y compañía con el MVP y un resultado favorable para los 49ers, 49-26.

 

En este sentido, Rice comparte 3 anillos con algunos jugadores fuera de serie como: John Elway, Troy Aikman, Emmitt Smith, Michael Irvin, Steve Young entre otros y es por mucho el mejor receptor de todos los tiempos; mientras que ahora, tendremos que esperar a ver si aparece otro jugador para superar sus récords infinitos./Esférico. Por: Aarón Aillaud Olavarrieta

 

 

 

 

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