Argentina y España chocan en final insólita

Luego de conquistar la medalla de oro en los Juegos Panamericanos por segunda vez en la historia, la selección argentina de básquet está ante una muy buena posibilidad de seguir agigantando su legado en el Mundial de China 2019: volver a levantar el título en la Copa del Mundo luego de 69 años.

El plantel conducido por Sergio Hernández arribó a esta competencia en pleno recambio generacional, tras la famosa “Generación Dorada”. Ya sin históricos como Fabricio Oberto, Andrés Nocioni y Manu Ginóbili, pero con el eterno capitán Luis Scola, el plantel nacional asistió al torneo con la idea de “medirse ante las potencias” para conocer, realmente, en qué etapa del proceso se encontraba la nueva camada de jugadores.

Sin embargo, con un enorme Facundo Campazzo, secundado por buenas actuaciones de Patricio Garino, Gabriel Deck, Nicolás Laprovittola, Marcos Delía y -obviamente- el inoxidable Scola, Argentina mostró un gran nivel y dio uno de los golpes del torneo al eliminar a Serbia, uno de los máximos candidatos al título, en cuartos de final por 97 a 87 y luego despachó a Francia.

El Alma, hasta el momento, se encuentra invicta en el certamen. Ante ellos sucumbieron Rusia, Nigeria, Corea del Sur, Polonia, Venezuela, Serbia y Francia.

“No le tenemos miedo a nadie” y “vinimos a hacer nuestra propia historia”, son las frases que más se escuchan en las diferentes entrevistas que brindaron los jugadores. El plantel no se conforma con lo conseguido y buscará conseguir un nuevo hito.

En la historia de los Mundiales, Argentina solamente logró ser campeón en una ocasión: fue en 1950, cuando organizó la competencia. Dentro de ese plantel se destacaban Oscar Furlong (se encuentra en el Salón de la Fama), Ignacio Poletti, Ricardo González y Hugo del Vecchio.

La segunda mejor actuación fue el segundo puesto en Indianápolis 2002, en la antesala a la Generación Dorada. Las figuras del equipo de Rubén Magnano eran Pepe Sánchez, Manu Ginóbili, Fabricio Oberto, Andrés Nocioni y Rubén Wolkowyski.

Luego, nunca más logró subirse al podio. La vez que estuvo más cerca de igualar estas participaciones fue en Mundial de Japón 2006, al caer con el Dream Team de Estados Unidos en la disputa por el tercer puesto.

En la semifinal, el equipo argentino tuvo una actuación apabullante ante Francia, se impuso 80-66 y buscará conquistar el título el domingo ante España.

España logró un emotivo triunfo en la semifinal del Mundial de China sobre Australia con un 95-88 que le permitió acceder a la definición a 13 años de haber obtenido su única copa del mundo de la categoría.

El equipo de Sergio Scariolo llegó al final del tiempo regular 71-70 arriba pero con dos libres en contra que debió ejecutar Patty Mills. El base de los San Antonio Spurs metió el primero con el reloj clavado en 4.7 segundos, pero falló el segundo que hubiese significado la victoria. Con el duelo igualado, Ricky Rubio casi le da el triunfo a los españoles con un lanzamiento desde mitad de cancha.

Mills fue el máximo anotador del partido con 34 puntos a lo largo de 45 minutos de acción, por encima de las estadísticas de Marc Gasol (33) durante sus 38 minutos en el campo. Ricky Rubio también se destacó en España con 19 puntos en 38 minutos, más 7 rebotes, 12 asistencias y 4 robos.

España sólo disputó una final del mundial de básquet en su historia y fue en Japón 2006, donde se quedó con el título luego de vencer a 70-47 a Grecia. Cuatro años más tarde, en Turquía, quedó sexta tras caer ante Argentina en el duelo por el quinto lugar. En el 2014, como locales, finalizaró quinta luego de ser eliminada por Francia en los cuartos de final.

Los dirigidos por Scariolo, quien fue asistente técnico durante esta temporada en el campeón de la NBA Toronto Raptors, disputarán la final en China 2019 el próximo domingo desde las 7 (hora de México)/INFOBAE

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