Bajo la lupa de atletas olímpicos

Tokyo 2020 no tuvo mas remedio que cancelar y postergar un año mas tarde su participación en los juegos olímpicos y, el principal obstáculo fue el COVID-19, un virus que ha causado estragos tanto a animales como a seres humanos por lo que han perecido cerca de 30,000 personas en casi todo el planeta y los números podrán frenar el brote hasta que los científicos especialistas encuentren una cura.

Mientras tanto, se han realizado pruebas para hallar soluciones y lo seguirán haciendo hasta encontrarlo aunque por ahora, solo existen medidas preventivas que distintos países han propuesto para mitigar el virus…los atletas tendrán que seguir al pie de la letra las medidas para evitar el contagio.

Adentrándonos a leyendas de las Olimpiadas como Michael Phelps, llamado la bala de Baltimore, el cual en su época cosechó 22 preseas en la natación en los JO de distintas fechas, fue un “plusmarquista” y ahora mismo es el máximo ganador de medallas de oro en la historia de los Juegos Olímpicos, con 28 medallas y hace un par de días atrás dijo lo siguiente:

“Temo por la salud mental de los atletas que no van a poder competir en este 2020 en Tokyo”.

¿Qué quiere decir con ello?, que habrá ansiedad, depresión y por último los atletas pueden recurrir al suicidio voluntario por cargar con una excesiva presión en la que viven los atletas. A todo ello, el autoestima y el autoconcepto se tiene que cuidar para mantener la esperanza de competir en el siguiente año, mientras que en algunos atletas estos valores psico sociales estarán en el subsuelo si no piden ayuda profesional.

Las horas, días y meses de entrenamiento que para los atletas fueron y han sido de un sacrificio inconmensurable, de pronto se esfuman frente a un cerrar de ojos o parpadeo instantáneo y la cancelación de los juegos olímpicos les juega en contra al cerebro humano o la “psique humana” que al no tener la auto aceptación, los seres humanos necesitan tener una respuesta inmediata a la incertidumbre que genera el estrés o entorno social…aunque en algunos acontecimientos mundiales cuando hubo conflictos bélicos de la primera y segunda guerra mundial, sobre todo, en la segunda guerra se suspendieron los Juegos Olímpicos de Tokyo 1940 debido al estallido hostil mundial y en algunos atletas perduró el estrés postraumático que pudiera llegar a suceder en algunos atletas de hoy en día sino acuden a un psicólogo deportivo que los guíe.

Por ello, es importante reorganizar sus expectativas, entrenamientos y lo más rescatable sería saber identificar la causa por la cual se producen emociones negativas irracionales y enfrentarlas con elevadores de conciencia para así, llegar a tener una autorregulación emocional y aprendizaje vital del atleta para encaminar sus carreras logrando una faceta importante de la vida deportiva, el optimismo.

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