“Bibi” Candelas, un ejemplo de superación

Originaria de Torreón, ex atleta olímpica, superó la adversidad del cáncer en múltiples ocaciones del tipo linfoma de Hodkin, una especie de tumor maligno que ataca el sistema inmunitario llamado sistema linfático.

Candelas, nació el 02 de Diciembre de 1983, cuenta con una estatura de 1.96 metros y tiene 36 años de edad; su carrera en el voleibol de playa y de salón fue prolífica mientras que tuvo que pasar por una etapa angustiante, debido al cáncer.

Las quimioterapias que recibió en su momento fueron parte de un desenlace en su vida que tuvo que afrontar y vencer, por lo que al final obtuvo la victoria obteniendo el bienestar físico y psicológico.

Bibiana, fue capaz de llevar acabo la práctica de la resiliencia, una capacidad que la persona toma para superar circunstancias inesperadas o traumáticas y sobre todo, con tenacidad.

Fue sabido que la jugadora profesional del voleibol de playa y de salón dejó huella, siendo una referencia o jugadora sobrenatural en un deporte de conjunto con múltiples fortalezas, dentro de ellas: estatura, técnica, asistencias, etc.

Sus inicios se dieron en el centro de talentos deportivos de la CONADE, dentro de un gimnasio en Torreón, jugando al voleibol del salón; mas adelante, su profesionalismo y protagonismo se hizo notar y era inminente, hasta que logró ganar 5 medallas en las Olimpiadas Nacionales, representando al Estado de Coahuila.

De ahí, sus cualidades innatas dieron resultados para llegar a ser convocada por el representativo “tricolor”, en la selección nacional de Mexico a nivel infantil-juvenil.

A los 13 años cumplidos, la selección Mayor de México se fijó en ella y detectó su talento y habilidades técnico-tácticas para ser parte de la selección; a nivel defensivo, sus virtudes fueron los bloqueos y remates, por lo que Puerto Rico le dió el visto bueno para adquirir sus servicios.

Su periplo empezó en Puerto Rico, país donde curso el bachillerato y allí, empezó a adquirir confianza en su juego y a elevar su nivel para llegar a la plenitud o madurez del baloncesto.

La motivación y confianza que sumo en su juego le dieron la oportunidad de seguirse desarrollando y así consolidar su estilo de juego, el siguiente país en emigrar fue Estados Unidos.

Por lo que jugó para los “Trojanos” de la Universidad del Sur de California del 2002-2005 como bloqueadora, posición que fue elegida por diversos entrenadores que tuvo antes por su envergadura; durante su estadía en California curso la Licenciatura de Comunicación y obtuvo 2 títulos de la NCAA, llegando a ser un gurú en el departamento de “bloqueos” cuando su equipo jugaba a la defensiva.

Además de ser una jugadora brillante en el voleibol de salón en Puerto Rico, Monterrey y USA, a nivel internacional relució en los Juegos Olímpicos del 2008 en Beijing pese a no obtener ninguna presea en tal certamen.

Su excelso juego y calidad en sus actuaciones fueron determinantes en su carrera como jugadora, por tanto, empezó a jugar voleibol de playa para probarse en un deporte que requiere de fortaleza física y trabajo en equipo.

Logró conseguir 3 medallas de oro en Guatemala, Tijuana y Puerto Vallarta en el circuito Norceca de Voleibol de Playa en el que participaban jugadores de America del Norte, Centro América y el Caribe; su pareja fue la mexicana Mayra García y ambas gozaron de las mieles del destino.

Candelas y García llegaron al Olimpo de sus carreras en las competiciones que jugaron juntas; tales competiciones fueron, el Campeonato de NORCECA, el Circuito de la Federación Internacional de Voleibol.

Entre las preseas ganadas, se colgaron la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Río 2007 y Guadalajara 2011, 2 oros en Puerto Rico 2010 y Veracruz 2014.

“La vida está llena de ciclos y etapas y cientos que es tiempo de cerrar este capítulo de mi carrera deportiva”., afirmó Bibiana al comentar que tenía que enfrentar una competencia dura como lo es derrotar al cáncer.

Durante 3 años fue perseguida por el cáncer, por lo que tuvo que mantenerse firme para bloquear tal enfermedad que la alejo de competencias profesionales.

Su experiencia como una atleta “fuera de serie” le ayudó a vencer a la malignidad con paciencia y espiritualidad, eliminando las células anormales que se encontraban en su cuerpo.

“Hay días no tan buenos como cuando tengo las quimios, pero me ha ayudado para conocerme y valorar cosas que damos por sentado”, enfatizó Candelas tras curarse del tumor.

Hoy en día, colabora con el Tec de Monterrey en la Dirección Atlética y Deportiva Nacional, para transmitir y compartir experiencias a distintos atletas ayudándolos a lograr resultados positivos en actuaciones o desafíos./Esférico.Por: Aarón Aillaud

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