Cábalas de Juegos Olímpicos del Siglo XX-XI

Transcurrían los años 40 del Siglo XX y el mundo se colapsaba debido a los inicios de la Segunda Guerra Mundial con los bando de beligerantes entre los Aliados y las Potencias del Eje: China, Polonia, Gran Bretaña, Irlanda del Norte, Francia, U.R.S.S, U.S.A., entre otros y Alemania, Japón e Italia, respectivamente.

Mientras que México, los Estados Unidos Mexicanos participaron en 59 misiones de combate en tal conflicto bélico con los Aliados en la Isla de Filipinas junto a U.S.A. en el tramo final de una batalla transnacional que marcó un hito en la política económica y social de distintos países.

Los atletas olímpicos por su parte, tuvieron que resguardar sus talentos individuales y colectivos por dicho acontecimiento que provocó un promedio de 55 millones de muertes y por ello no pudieron participar en sus disciplinas deportivas, que a su vez, se convierten en la pasión y deseo de cada ser.

El COI decidió que los Juegos de Verano de 1940 se celebraran en Helsinki y los de Invierno en Saint-Moritz (Suiza), pero ambos eventos quedaron cancelados cuando estalló la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939.

Este suceso fue el comienzo de una – serie de cábalas – que se han presentado en los Juegos Olímpicos con el número 40 como superstición, místico, adivinación o también, pudiera ser el número de la suerte para que aquellos que quisiesen llevarse una ganancia de la suerte a través del melate, progol, quiniela o en alguna casa de apuestas que acudan, en búsqueda de la multiplicidad de bienes.

Tokyo, la capital de Japón luchaba de – palmo a palmo – en la guerra con las potencias de Alemania e Italia, fomentando el nazismo y fascismo para gobernaban la economía mundial, en tanto, que Hitler, Mussolini y Hirohito fueron los estrategas o directores técnicos en ese entonces, ya que se cancelaron los JO de Tokyo 1940 y después, en Helsinki, Finlandia; aunque, ambas naciones lograron celebrar tales juegos un par de años mas adelante.

El Comité Olímpico Japonés acaba tirando la toalla en julio de 1938, explicando que “los problemas con China” hacen imposible la celebración de los Juegos en Tokio.

18 disciplinas, quedaron en el suspenso por la hecatombe mundial; por si fuera poco, atletas como: Johny Weismuller (U.S.A, 1940-1984), Jesse Owens (U.S.A., 1913-1950) y Larisa Latynina (U.R.S.S., 1934-) se quedaron con ansias de maravillar a los amantes de los JO en ese entonces.

El tiempo seguía su marcha y databa 1980, ese año fue la siguiente sede que aquella vez si albergó los juegos olímpicos, en Moscú, Rusia en la ciudadela del Kremlin por encima del conflicto que se gestó con la invasión de la Unión Soviética a Afganistán, el país del Islam, religión del profeta “Mahoma”.

Por lo que U.S.A. no mando a sus atletas olímpicos por la magnitud del conflicto entre su nación de las barras y las estrellas, significado de las 13 colonias del Reino Unido y los 50 estados de la Unión, y la nación roja de la hoz, el martillo y la estrella, U.R.S.S., que le da un significado a su bandera del comunismo, socialismo y marxismo.

El presidente Jimmy Carter declaró en enero de 1980: “Ir a los Juegos Olímpicos de Moscú sería como poner un sello de aprobación a la política exterior de la URSS.

Rusia, el país de los zares y del líder Iósif Stalin en ese entonces, estaba constituida como la U.R.S.S., y recibió inesperadamente un varapalo de forma inconmensurable debido a intereses entre distintas naciones.

Brezhnev, presidente soviético, respondió “este boicot es una clara violación de los derechos humanos”, mientras seguían atacando Afganistán.

Boicot internacional, frente entre U.S.A. y la U.R.S.S., junto con Alemania, Canadá, Chile, Irán, Argentina, Japón y Noruega se sumaron a la oposición total; Reino Unido, Francia y Australia por su parte, compitieron con la manera olímpico recibiendo el permiso de sus países de tener la libertad de elección en competir y lo hicieron.

El canciller alemán Schmidt pronunció la frase célebre “señores, debo recordarles que a Berlín lo defienden los soldados norteamericanos, y no el presidente de la Federación de Balonmano”.

China, tampoco participó en Moscú 1980 por las diferencias política económicas con la U.R.S.S.

En total, fueron 66 países que apoyaron a U.S.A. al no enviar a sus atletas a los JO de aquél año y la mayoría respaldaron a la nación norteamericana como unos auténticos guardaespaldas.

Carlos Guirón, PLATA-Salto de trampolín

En cambio, México envió a sus 45 atletas, entre los más destacados: Carlos Guirón (Plata, salto de trampolín), Joaquín Pérez (Bronce, hípica), David Barcena, Manuel Mendivil, Jose Luis Pérez, Fabián Vázquez, Jesús Gómez, Gerardo Tazzer, Alberto Valdés (Bronce, Hípica). La delegación mexicana totalizó 4 medallas con 1 medalla de plata y las demás de bronce.

La U.R.S.S., se apoderó del primer lugar con 195 medallas totales distribuidas de la siguiente manera: 80 oros, 69 platas y 46 bronces; detrás, Alemania Oriental se quedó con el segundo lugar y Bulgaria con el tercero.

Cuba, por su parte, sorprendió a propios y a extraños ya que se quedó con el cuarto lugar con 20 preseas: 8 de oro, 7 de plata y 5 de bronce.

El tiempo seguía su marcha y se adentraba el Siglo XXI con las Olimpiadas de Tokyo 2020 y la pandemia internacional del COVID-19, el cual es un virus que se originó en Wuhan, China a finales del año 2019. Fue, un producto del contacto de animales exóticos con animales en un sitio de venta de alimentos.

Atletas latinoamericanos como: Delfina Pignatiello (ARG, natación), Mariana Arceo (MEX, pentatlón), Ignacio Montesinos (CHI, jinete), Daniele Restrepo (COL, clavados), Adriana Díaz (PRCO, tenismesa), Romel Pacheco (MEX, clavados), Jahir Ocampo (MEX, clavados), Paula Morán (MEX, carrera), Mariana Avitia (MEX, arco), Mariana del Rosario (MEX, taekwondo), Paola Espinoza (MEX, clavados), Melanie Hernández (MEX, clavados) y Alexa Moreno (MEX, gimnasia), ésta última es la actual ganadora del premio nacional del deporte y la esperanza de México y de un sector de los mexicanos que la quieren ver lucirse en los siguientes juegos.

“Me cayó como anillo al dedo que pospusieron Juegos Olímpicos, sé que para muchos deportistas es muy fuerte, pero yo por la situación que acabo de pasar es lo mejor que me pudo haber pasado”, dijo Mariana Arceo, pentatleta mexicana tras dar positivo por COVID-19.

La tristeza, angustia, disgusto y temor, fueron una gama de emociones y sentimientos que los atletas de distintos países padecieron por la incertidumbre generada del COVID-19; por fortuna, la mayoría de ellos tendrán el tiempo para seguirse preparando y mejorar su técnica, táctica y sobre todo el aspecto mental, ya que de manera oficial el Compite Olímpico Internacional aprobó la postergación de los JO al año 2021 con la marca JO2020./Esférico.Por: Aarón Aillaud

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