Nets y Orlando sorprenden; Warriors y Spurs dominan a sus rivales

Los Brooklyn Nets están listos para playoffs. D’Angelo Russell está listo para playoffs. El conjunto neoyorkino está demostrando ser un equipo estelar y los Philadelphia 76ers tan sólo un equipo de estrellas. Y esa fue la principal diferencia en el bautismo de fuego de los playoffs 2019 en donde Brooklyn venció 111 a 102 a los 76ers.

Joel Embiid, que fue duda por molestias en su rodilla hasta última hora, partió como titular y firmó una notable hoja individual (22 puntos, 15 rebotes y 4 tapones… pero con un 0/5 en triples).

Lo poco que pudo hacer el tocado Embiid junto con Jimmy Butler, máximo anotador del encuentro (36 puntos y 9 rebotes) fueron lo mejor… y casi lo único de un Big Five que estuvo lejos de destilar la sincronía y química deseada en un momento tan determinante como éste.

Philadelphia pareció hacer la guerra por su cuenta en todo momento y a eso hubo que sumarle un gran desacierto general, mala defensa y mucha menos hambre que los Brooklyn Nets.

Tobias Harris y J.J. Redick –dos jugadores que han lanzado a buen nivel casi todo el año– se sumaron para 18 puntos y un inoportuno 11 de 31 en el carro de tiro, mientras que Ben Simmons, menos agresivo de lo habitual, se quedó en 9 puntos y 3 asistencias.

Por su parte, el Magic de Orlando da la primera gran sorpresa (104-101) de estos playoffs. Quizás hemos pasado demasiado por alto el hecho de que los Orlando Magic vienen de cuajar una segunda vuelta sensacional. Y que han ganado doce de sus últimos quince partidos en una remontada increíble para hacerse con el séptimo lugar. El equipo de Steve Clifford es una fantástica sorpresa, sí, pero no es una casualidad. Y hoy han demostrado que no están en Canadá por turismo.

A Toronto le faltó movimiento, con el balón siendo amasado en ocasiones demasiado tiempo bien por Kawhi, bien por Lowry o bien por Siakam. Sólo cuando Gasol acudía al poste alto el balón circulaba con mayor fluidez; pero las constantes ayudas en defensa (por ambos lados) se impusieron a la velocidad de pase; apenas pudimos presenciar un misero pick and roll.

El acierto desde el triple terminó siendo determinante, y el 48,3% visitante frente al 33,3% local hizo que el mayor dominio en la pintura de los Nick Nurse terminase inerte.

Warriors implantó un nuevo récord, una nueva marca astronómica decora desde este sábado el ya lustroso palmarés individual de Stephen Curry. El anotador de los Warriors se convirtió en el máximo triplista de la historia de los Playoffs.

Curry entró en la noche con 378 triples anotados en los playoffs. El liderato histórico estaba todavía en manos de Ray Allen, quien colgó las botas con 385 triples encestados en la pos temporada. En el triunfo de los Warriors ante los Clippers por 121 a 104, el equipo de Golden State domino por completo el partido con Durant y Curry como protagonistas al anotar el 50% de los puntos totales de su equipo; además, no hay que perderle la pista a D. Cousins al cosechar 9 rebotes y 4 asistencias.

Subestimar a los Spurs y a Gregg Popovich nunca fue buena idea. Por eso, a pesar de que los Nuggets terminaron segundos del Oeste y San Antonio séptimo, a muchos no sorprende que en el sábado de las sorpresas en los playoffs, los Spurs tomaran Denver, robaran el factor cancha y se adelantaran en su eliminatoria (96-101).

Denver, sin estar en la post temporada desde 2013, no pudo celebrar su regreso con un triunfo. “Popovich tiene anillos de campeón y yo tengo un anillo de boda”, había asegurado Mike Malone, preparador de los Nuggets, sobre la diferencia de palmarés entre un entrenador y otro. Y quizá esa distancia se trasladó a la pista, donde los ayer visitantes Spurs fueron capaces de dominar la velada de Colorado durante casi toda la parte de la misma./NBAMANIACS

Attachment

Deja tu comentario