Urías emula al “Toro” Valenzuela

La serie mundial de las Grandes Ligas en los Estados Unidos es el evento deportivo de béisbol profesional mas importante que hay hoy en día en la actualidad y, cuando un pelotero mexicano busca ser protagonista en tal deporte, los diarios nacionales tienen la mira puesta en ellos o en latinos que buscan destacar y trascender en cualquier novena.

Es por eso, que en México hay amantes del béisbol que admiran a las huellas del deporte que dejan su legado en una disciplina que es conocida como la “pelota caliente”. El país que une sus fronteras con Estados Unidos, México, ha forjado peloteros de talla mundial y por lo tanto, han sobresalido como lanzadores, abridores o cerradores; siendo la posición del pitcher la mas común en los lanzadores mexicanos que emigran al extranjero.

México, ha tenido a 18 peloteros que han podido llegar a la cima o cumbre del béisbol en las Grandes Ligas con distintas novenas, entre ellos se encuentran: José Urquidy (2019), Héctor Velázquez (2018), Fernando Salas y Jame García (2011), Alfredo Aceves y Ramiro Peña (2009), Erubiel Durazo (2001), “Toro” Valenzuela (1981).

Urías, por su parte se convirtió en el décimo noveno pelotero que logró triunfar con su equipo o novena; tal serpentinero, y jugador mexicano se acaba de consagrar en una Serie Mundial (2020) con los Dodgers de los Angeles.

Y por si fuera poco, es el primer mexicano que logra una hazaña al conseguir mas ponches que ningún otro en un sólo partido de serie mundial, 9 en 4.2 entradas lanzadas, por lo que fue el jugador mas decisivo en el último juego de la serie ante los Rays de Tampa Bay.

Además, recibió apoyo de otro serpentinero mexicano, Víctor González, un lanzador que apenas en Julio del 2020 inició su periplo en la novena de los Dodgers y en ese entonces, fue llamado al equipo titular de las Grandes Ligas, tras participar alrededor de 5 años en las ligas menores de la dinastía de los Dodgers.

González, como relevista colaboró en la victoria de los Dodgers en la última serie mundial que al final, culminó Julio Urías y le puso la cereza del pastel en el cierre del juego 6 ante los Rays por marcador final de 3-1.

El Nayarita, finalizó su labor con 1 entrada y 1 tercio lanzado; mientras que el sinaloense Urías, se acreditó el salvamento con 2 entradas y 1 tercio lanzado con 0 carreras y 4 ponches otorgados.

“No descansaré hasta que seamos campeones y le pueda dar esa alegría a los fanáticos de los Dodgers y a la afición mexicana”, mencionó Urías a la prensa previo al inicio de la serie mundial.

Lo que está claro es que ni Clayton Kershaw, ni Ryu, ni Maeda, ni Buehler pudieron ser los ases que definieran tal serie, es decir, los pesos pesados del cuerpo de lanzadores que no fueron los protagonistas o artífices del cierre de la serie mundial, como lo fue en el caso del serpentinero mexicano Urías.

Urías, es un lanzador de origen sinaloense que aún a su corta edad de 24 años le queda camino por recorrer en el béisbol de la Gran Carpa; mientras tanto, ya ostenta una anillo de serie mundial y acaba de emular lo hecho por el propio “Toro” Valenzuela (1981), ganar un anillo.

Tuvieron que transcurrir más de 30 años para que la novena de los Dodgers de los Ángeles volviera a sonreír tras ganar un campeonato mas de serie mundial con el séptimo título logrado en su historia.

Cabe destacar que el camino que ha recorrido Urías, ha estado lleno de obstáculos por mencionar uno, sufrió una serie de adversidades en su vida, sobre todo con operaciones en su ojo izquierdo que lo alejo de los campos de beisbol en algunos episodios de su vida, debido a un tumor “congénito”.

Tales operaciones, que lo hicieron pasar por el quirófano fueron un revés momentáneo en la carrera de Urías, mientras que ese desenlace lo supo derrotar con resiliencia y perseverancia, valores esenciales para lograr metas personales; Además, tuvo que estar fuera del montículo en el 2017 y de la Liga, debido a una cirugía que se tuvo que someter en el hombro.

“Dios me dió un ojo izquierdo malo, pero un brazo izquierdo bueno”, sintetizó Urías un día que le preguntaron del tumor que tuvo un par de años atrás.

Tales adversidades fueron difíciles para la familia Urías, sin embargo, supieron cómo mantener la calma para lograr que Julio se consolidara en el béisbol profesional, manteniendo el objetivo final que fue jugar en un equipo de Grandes Ligas.

A priori, del sexto partido de la serie mundial jugada entre Dodgers y Rays en el 2020, en el cuarto juego Urías logró ponchar a 9 bateadores de manera insólita e inusual, de esa manera, el serpentinero mexicano adquirió mayor auto confianza para enfrentarse una vez mas a los mismos bateadores en el sexto juego y ser el salvador de los Dodgers.

Entre otros logros obtenido en este 2020, el abridor y cerrador mexicano alcanzó: ser el primer pitcher nacido en México con 5 juegos de serie mundial jugados empatando a Fernando Salas; igualó al pitcher Madison Bumgarner (2014) con un récord de 4 victorias y 1 salvamento en 1 temporada; por último, logró adjudicarse 29 ponches en los Playoffs del 2020 y es la segunda mayor cantidad para un jugador extranjero en Playoffs, solo está detrás del “Duque” Hernández (31 en el 2000).

La clave del éxito de Urías fue, que en el sexto juego de la serie mundial ante los Rays, se fajó en cada lanzamiento rompiente, dandole prioridad a cada envío lanzado al plato y de esta manera, evitó cualquier distracción que lo conllevara a tener un exceso de confianza que lo alejara de la victoria o a pasar por momentos con incertidumbre.

“Estaba concentrado en sacar un out a la vez”, afirmó Urías al finalizar el juego sexto que le dió el título a Dodgers.

El trasfondo de Urías viene desde su infancia, al adquirir un estilo de juego ambicioso y calidad excelsa en su manera de lanzar a la zona de strike. A pesar de haber recibido insultos de sus compañeros con cierto “bullying”, supo como contrarrestarlo con su comportamiento benévolo y su padre por lo tanto, lo oriento con educación y respeto hacia los demás; un día, su padre le dijo:

“Lo que te pasó en el ojo es algo normal que se te va a quitar”, de esa forma ayudó a su hijo a restarle importancia a una deficiencia física que ha podido superar con creces a lo largo de su vida.

Lo curioso, es que el padre de Urías estuvo cerca de jugar al béisbol profesional con los Pericos de Puebla y al final no se concretó tal sueño, por lo que su siguiente objetivo fue encaminar a su hijo a que logrará un sueño que al final lo hizo realidad, con trabajo y esfuerzo colectivo.

Urías, a su corta edad ya lo buscaban un sinfín de “scouts” por su alto desempeño, pero la mayoría tenía la incertidumbre de su tumor maligno que pudiera evitar su evolución y retiro del juego.

Por fortuna, Urías firmó con los Diablos Rojos a sus 15 años de edad, en una de las novenas mas importantes del béisbol profesional mexicano y ya le habían trazado un plan para desarrollarlo; aunque, 2 semanas mas tarde tras la firma un “scout” llamado Mike Brito de los Dodgers estaba ansioso de firmarlo y al final logró contratar los servicios del pelotero mexicano con un contrato valuado en 450,000 Dlls. 

Así mismo, Urías inició su carrera en los Dodgers desde el 2012 y dese ese momento, empezó a formular un debate entre propios y extraños que lo comparaban con el “Toro” Valenzuela por ser lanzadores mexicanos “zurdos” y por pertenecer a los Dodgers, al mismo equipo.

Su etapa de iniciación la llevo acabo en las ligas menores, el cual estaba enfocado en su desarrollo de juego y más adelante surgió la oportunidad de oro para el lanzador de Culiacán, el llamado del equipo de las Grandes Ligas para su debut un 27 de Mayo del 2016 ante los Mets de Nueva York y hoy en día, sus registros son un hecho histórica a su corta edad.

En el 2020 sus números se quedaron de esta manera: lanzó 11 partidos en temporada regular, recibió 45 Hits, 20 carreras, 5 HR y recetó 45 ponches y ya en la postemporada en 6 juegos lanzados, recibió 11 Hits, 4 carreras, 3 HR y recetó 29 ponches.

Cabe mencionar, Urías había llegado a una serie mundial en el 2018 con los Dodgers, mientras que se vieron superados por los medias rojas de Boston.

Al final, Julio Urías obtuvo su recompensa y puede acrecentar su legado en lo que le resta de su carrera, veremos cual es el límite de Urías para seguir con el mismo equipo de los Dodgers o brillar en otra novena que lo coloque en su sitio para ser un diamante en bruto por sus cualidades innatas y desarrolladas./Esférico.Por: Aarón Aillaud

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